Tiger Woods responde a las dudas igualando su mejor arranque en el Masters


A quienes le descartaban como favorito en el Masters de Augusta, el astro estadounidense Tiger Woods respondió este jueves con una espectacular actuación en la que igualó la mejor ronda inicial de su carrera en este emblemático torneo.

Con una tarjeta de 68 golpes, cuatro bajo par y sin bogeys, Woods se colocó provisionalmente en el grupo en la cuarta posición manteniendo vivas sus opciones de revalidar el título de 2019 e igualar el récord de seis chaquetas verdes de Jack Nicklaus.

El ex número uno mundial se situó tres golpes por detrás del líder provisional, el inglés Paul Casey, en el campo Augusta National, que se encuentra en un estado blando por la lluvia que paró la jornada durante casi tres horas.

“Lo hice todo bien. Hice bien el drive, golpeé bien mis hierros, hice un buen putt”, se felicitó Woods. “Solamente entender cómo se juega en este campo fue una gran parte de ello”.

Aunque por primera vez compite en Augusta sin su afición, Woods está confiado en alcanzar su triunfo número 83 en torneos de PGA, con el que rompería su actual empate con Sam Snead y batiría el récord del circuito estadounidense.

Su tarjeta de 68 golpes, con la que iguala su mejor inicio de Masters desde 2010, fue también su primera ronda de un Grand Slam sin bogeys desde el Campeonato de la PGA de 2009 y la primera ronda en Augusta desde 2008.

Woods, que cumplirá 45 años en diciembre, aprovechó toda su experiencia sobre el campo empapado de Augusta pero deberá estar listo para el clima más seco que se prevé de cara al fin de semana.

“Tuve un comienzo rápido, lo cual es bueno, pero creo que todos lo hicieron”, dijo Woods. “Todo el mundo está con puntuaciones bajas hoy. Con estas condiciones, tienes que hacerlo. Tienes que ser agresivo. No hay razón por la que no puedas disparar a muchas de las banderas”.

Woods, que cumplirá 45 años en diciembre, aprovechó toda su experiencia sobre el campo empapado de Augusta pero deberá estar listo para el clima más seco que se prevé de cara al fin de semana. AFP/Rob Carr

A diferencia de sus participaciones pasadas, en las que era seguido y aclamado por una multitud de aficionados, Woods escuchaba en esta ocasión el sonido del sistema de secado bajo los greens, con el que se intenta asemejarles a las condiciones que tienen tradicionalmente en abril.

“Esta es la forma en que se jugará durante los próximos días”, estimó. “Se puede oír que todo el SubAir (secado) está encendido, así que será un poco diferente”.

Veinticinco años después de su estreno en Augusta, Woods reconoce que esta edición del Masters es completamente única.

“Había muchas diferencias”, señaló. “Había un dron volando sobre el campo (…) No hay espectadores, ni clamores”.

“Muchas cosas ocurrieron por primera vez hoy. Así ha sido todo este año. El hecho de que podamos competir por un Masters este año, considerando todo lo que ha pasado, es una gran oportunidad para todos nosotros”, agradeció.

“Este mundo en el que vivimos no es lo que hemos tenido a lo largo de mi carrera, y eso es algo a lo que tendremos que acostumbrarnos durante algún tiempo”, afirmó.

Un triunfo en Augusta compensaría las decepciones que Woods vivió en 2020. En seis torneos disputados desde junio, cuando el circuito concluyó su parón por el coronavirus, su mejor resultado ha sido un puesto 37 compartido en el Campeonato de la PGA.

En la memoria de todos los aficionados, sin embargo, permanece su triunfo en el Masters de 2019, su 15º título de Grand Slam, con el que Tiger completó uno de los retornos más memorables del deporte tras las múltiples cirugías de espalda que amenazaron con retirarle e incluso con impedirle llevar una vida normal.



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