Sucesor del sultán Qabus de Omán promete mantener sus políticas


El sultán Qabus de Omán murió el viernes a los 79 años, tras reinar medio siglo en este pequeño país estable y neutral de la convulsa región del Golfo, y su sucesión se llevó a cabo de forma rápida y pacífica ya que uno de sus primos, Haitham bin Tarek, juró el cargo prometiendo que mantendrá sus principales líneas políticas.

Centenares de personas se congregaron por la mañana en la gran mezquita de Mascate para asistir al funeral. Su ataúd desfiló entre los asistentes antes de ser enterrado en el cementerio real de Omán, según imágenes mostradas por la televisión pública.

En su primer discurso como dirigente, el nuevo soberano aseguró que seguirá “el camino trazado por el difunto sultán”, comenzando por la “no injerencia en materia internacional”.

Además, garantizó que su país seguiría “favoreciendo las soluciones pacíficas” para las crisis regionales y mundiales.

Centenares de personas se congregaron en la gran mezquita de Mascate para asistir al funeral. AFP

Qabus, quien llegó al poder en 1970 en un golpe de Estado contra su padre, estaba enfermo desde hacía tiempo. Según diplomáticos, podría haber sucumbido a un cáncer de colon.

“La corte del sultanato está de luto (…) nuestro sultán Qabus bin Said (…) fue llamado por Dios este viernes”, se anunció oficialmente en Mascate.

En 2019 el sultán había sido hospitalizado varias veces en Alemania, lo cual había disparado las alarmas sobre su estado de salud.

Qabus habría cumplido en 2020 50 años en el trono omaní. Los miedos que podrían generar su desaparición se vieron acallados el sábado con el nombramiento de su primo, que hasta el momento era el ministro de Patrimonio y de Cultura.

“Haitham bin Tarek prestó juramento como nuevo soberano (…) después de una reunión de la familia real, que aprobó la elección”, afirmó el gobierno en Twitter. El sultán no se había casado, no tenía hijos ni hermanos que pudieran sucederle.

Un comentarista de la televisión pública de Omán precisó que la familia real abrió una carta en la que el sultán Qabus había designado a su sucesor.

Haitham bin Tarek, de 65 años, ocupó el puesto de subsecretario de Relaciones Exteriores para los asuntos políticos, antes de convertirse en ministro de Patrimonio y Cultura a mediados de los años 1990.

Gran entusiasta del deporte, Haitham bin Tarek también fue el primer dirigente de la Federación de Fútbol de Omán a principios de los 1980.

La rápida sucesión “muestra una unidad, lo cual es muy importante en esta región inestable, en la que existe el miedo de que los países vecinos interfieran en el proceso”, estimó Cinzia Bianco, investigadora en el Consejo Europeo para las relaciones internacionales.

Sucesor del sultán Qabus de Omán promete mantener sus políticas
Haitham bin Tarek prestó juramento como nuevo soberano después de una reunión de la familia real, que aprobó la elección. AFP/Oman TV

Nacido en 1940, Qabus llegó al poder en 1970, cuando encabezó un golpe de Estado para derrocar a su propio padre, el sultán ultraconservador Said bin Taimur, y buscó transformar el sultanato, que hasta ese momento estaba completamente cerrado al mundo y sometido a un rígido control religioso.

El país sigue siendo hoy el país más pobre de la península arábiga, pero comienza a exportar petróleo.

En las últimas décadas, Qabus se convirtió en un hábil negociador en la región, siempre agitada debido a las fricciones entre Estados Unidos, aliado de los Estados árabes del Golfo, e Irán.

Fue por ejemplo una de las figuras mediadoras entre Irán y la comunidad internacional por el programa nuclear de Teherán.

El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohamad Javad Zarif, aseguró que su muerte era una “pérdida para la región”.

En un Golfo sacudido por las enemistades y las tensiones, Qabus se esforzó en llevar adelante una diplomacia abierta y en consolidar una reputación de país fiable y moderado.

Qabus también fue considerado un interlocutor para obtener la liberación de prisioneros en el sangriento conflicto del vecino Yemen.

Aunque el sultán acumulaba también los cargos de jefe del gobierno, ministro de Relaciones Exteriores, Defensa y Finanzas, en 2003 impulsó la formación de un consejo consultivo en elecciones de sufragio universal, del que participaron las mujeres.

Tras el anuncio de su muerte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lo calificó como “un gran dirigente”.

Netanyahu visitó junto a su esposa Omán hace un año, un acontecimiento excepcional en una región en la que la inmensa mayoría de países árabes no tienen relaciones diplomáticas con Israel.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el sábado sentirse “muy triste” por la muerte del sultán Qabus de Omán, al que llamó “amigo de todos” que trabajó por la paz en el Medio Oriente.

Para el primer ministro británico, Boris Johnson, fue “un dirigente excepcionalmente sabio y moderado, implicado en la paz y entendimiento de las naciones”.

El príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed al Nahyan, afirmó que Omán y los países árabes habían perdido “un dirigente sabio y una figura de talla histórica”.

También lamentaron su muerte responsables de Arabia Saudita, Egipto, Jordania, Catar, Kuwait e incluso los rebeldes hutíes de Yemen.



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