¿Qué tan pronto llegaría la vacuna contra la COVID-19? | EL UNIVERSAL




Un antídoto destinado a generar inmunidad contra el Sars-Cov-2, que produce la enfermedad COVID-19, es la famosa vacuna contra el coronavirus. No es la cura ni un medicamento mágico, sin embargo.

Hasta el 13 de marzo había 41 vacunas en desarrollo, según reportó la Organización Mundial de la Salud en un listado. El Instituto Milken, por su parte, está rastreando el proceso de 58. Los laboratorios que van adelante, porque dicen que ya están listos para empezar pruebas en humanos, están en China y Estados Unidos.

Uno de ellos, Moderna Pharmaceutics, comenzó las pruebas con cuatro personas en Seattle, EE. UU., el 17 de marzo. En China, la científica Chen Wei, quien desarrolló el aerosol contra el Síndrome Respiratorio Agudo (SARS) y la vacuna contra el ébola, lidera la Academia Militar de Ciencias Médicas del país en esa tarea. La institución espera reclutar 108 personas sanas y arrancar los ensayos con la firma CanSino Biologics RIC.

Los anuncios son alentadores, pero es importante no perder de vista que, como cualquier vacuna, se necesita todo el rigor científico para que los ensayos no sean inseguros. “La fabricación de vacunas suele tardar una década o más, entre el desarrollo, las pruebas de seguridad y la manufactura”, escribió en su cuenta de Twitter Seth Berkley, presidente de la alianza internacional de vacunas Gavi.

¿Por qué tanto tiempo? Hay unas fases de desarrollo. Normalmente los ensayos con humanos son después de haber sido probadas en animales. Eso asegura su seguridad y eficacia. No es el caso de los laboratorios ya mencionados.

Según se explica en un artículo del 18 de marzo de la revista científica Nature, “la vacuna del laboratorio Moderna y otra que está desarrollando Inovio Pharmaceuticals (EE. UU) están probando en animales al mismo tiempo que se realizan las pruebas de fase 1 en humanos. Inovio planea comenzar su primer ensayo en humanos en abril”.

Otra de las razones por las que Moderna está yendo tan rápido en las pruebas, sugiere en un artículo la Alianza internacional de vacunas Gavi, es “porque sus investigadores ya estaban trabajando en una para un coronavirus anterior, MERS-CoV, que apunta al pico que los coronavirus tienen en su superficie”.

Por su parte, Peter Hoez, científico especializado en vacunas del Baylor College of Medicine de Houston, Texas, ha explicado, por medio de su cuenta de Twitter, que es razonable acelerar las pruebas por la situación que se vive a nivel mundial, sin embargo, advierte que una vacuna igual puede potenciar el desarrollo de la enfermedad y que debe ser una prioridad cuidar a las personas sanas. Es en ellos donde se hacen las pruebas.

Otra estimación del tiempo que podría tardar en desarrollarse la vacuna la señaló el PhD Florian Krammer, profesor del Departamento de Microbiología de la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí (Nueva York), en un estudio publicado en la editorial médica Cell Press. “Las vacunas se están desarrollando rápidamente, pero es probable que lleguen demasiado tarde para tener una impacto en la primera ola de la pandemia”, dice el estudio. En un gráfico, Krammer señala que el desarrollo podría tardarse de 6 a 18 meses, tal vez más.

Eso sin tener en cuenta la fase de licenciamiento de la vacuna, la producción a gran escala, el suministro a las poblaciones para llegar finalmente a la inmunidad. La carrera por el antídoto continúa, pero mientras llega una opción probada y segura, la recomendación es seguir aplicando esas recomendaciones que no se inyectan ni se toman: la distancia social y la higiene rigurosa y constante.



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