Qué se vota en el polémico referéndum de Turquía con el que Erdogan busca ser todopoderoso



Una mujer deposita una papeleta en una arca en el referéndum de Turquía que prevé sustituir el coetáneo sistema parlamentario por uno presidencial. (EFE)

La reforma constitucional que se somete al voto de los turcos este domingo en referendo prevé sustituir el coetáneo sistema parlamentario, establecido en 1924 por el fundador de la República de Turquía, Mustafa Kemal Atatürk, por uno presidencial.

El polémico esquema, impulsado por coetáneo presidente del país, el islamista Recep Tayyip Erdogan, y el gobernador Partido Rectitud y Explicación (AKP), ha desatado críticas adentro y fuera de Turquía porque concentra mucho poder en manos del caudillo de Estado.

En caso de aprobarse, la reforma se comenzaría a aplicar en 2019 y abriría la puerta a que Erdogan, que ahora tiene 63 primaveras, pudiera ser presidente con amplios poderes hasta el año 2029 o, incluso, hasta el 2034.


La Comisión de Venecia, víscera consultivo del Consejo de Europa, ha capaz de que la reforma no prevé una clara separación de poderes e introduce un régimen dictador “de un solo hombre” que debilitaría la democracia en el país.

Los cambios constitucionales previstos son los siguientes:

  • El cargo de primer ministro es abolido y sus poderes se transfieren al presidente, que asume así la autoridad del Estado y la del Gobierno. El presidente es quien nombra a los ministros y otros altos funcionarios, sin obligación de consulta o aprobación de la Asamblea (Parlamento). Se elimina la posibilidad de que los ministros puedan perder el cargo por una moción de censura.
  • El presidente puede profesar el poder ejecutante al beneficio del Parlamento, mediante decretos vinculantes pero que pueden ser sustituidos y anulados después por la Asamblea. El presidente podrá, como ahora, aislar leyes del Parlamento, pero para perdonar ese veto hará desliz la mayoría simple de toda la Cámara y no de los diputados presentes, como hasta ahora.
  • El caudillo de Estado nombra a cuatro de los trece miembros del Consejo Supremo de Jueces y Fiscales, encima de al ministro de Rectitud y a su secretario de Estado, que forman asimismo parte de ese organismo encargado de nombrar a los jueces y fiscales. El Parlamento nombrará a siete. Hasta ahora, 11 de sus actuales 22 miembros eran elegidos por los propios jueces y fiscales y 4 por el presidente.
  • El caudillo de Estado decide asimismo los nombramientos de los rectores de las universidades.
  • El presidente puede pertenecer a un partido político y liderarlo (actualmente la Constitución actual no lo permite, Erdogan tuvo que entregar su carné del AKP, formación que él fundó, cuando fue escogido caudillo de Estado).
  • Se introduce el cargo de vicepresidente como representante o posible sustituto del caudillo de Estado, por lo que esa función ya no recae en el presidente del Parlamento, como hasta ahora. El caudillo de Estado es quien decide el número de vicepresidentes, los elige y nombra, sin intervención de la Asamblea Común.
  • Las interpelaciones parlamentarias solo podrán presentarse por escrito a un ministro o al vicepresidente.
  • El Parlamento y el presidente de la República serán elegidos por la población conjuntamente, el mismo día y cada cinco primaveras (la primera vez el 3 de noviembre de 2019), con lo que aumenta la posibilidad del triunfo del partido del presidente. La momento mínima para ser escogido diputado se reduce desde 25 a 18 primaveras, mientras que el número de escaños de la Cámara aumenta de 550 a 600.
  • El caudillo de Estado tiene la potestad de disolver el Parlamento en cualquier momento y tanto uno como otro pueden convocar elecciones anticipadas, aunque la Asamblea Común requiere para ello tres quintos de los votos. En los dos casos se volverá a sufragar conjuntamente al presidente y al nuevo Parlamento, por lo que un presidente no puede disolver la Asamblea sin poner su propio cargo a merced de las urnas, ni la Asamblea cambiar al presidente sin renovarse.

La gobierno del presidente está limitada a dos mandatos de cinco primaveras cada uno. Sin bloqueo, si el Parlamento convoca elecciones anticipadas durante el segundo mandato del caudillo de Estado, este puede retornar a presentarse y, si apetencia, comienza un nuevo cuenta de los cinco primaveras del mandato. Esta disposición implica que si el AKP apetencia en noviembre de 2019 y logra a fines del segundo mandato la mayoría necesaria para convocar nuevas elecciones, Erdogan podría permanecer en el poder hasta 2034.

  • Se introduce la posibilidad de investigar al presidente no solo por inscripción traición, como hasta ahora, sino por cualquier otro delito, aunque para ello es necesario el voto de dos tercios de todos los diputados de la Asamblea.
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