Por qué Trump lanzó una bomba en Afganistán – Medio Oriente – Internacional


El gobierno de EE. UU., encabezado por Donald Trump, volvió a sorprender al mundo. No solo por el instigación en Siria la semana pasada en represalia a un ataque químico del régimen, que dejó 86 muertos, sino por el uso de su artefacto no nuclear más potente contra un confuso de túneles bajo control del montón yihadista Estado Islámico (EI) en Afganistán el pasado jueves.

El mayor comandante marcial estadounidense en Afganistán, el caudillo John W. Nicholson, dijo este viernes en rueda de prensa que la valor de propalar una de las mayores bombas convencionales, apodada por los medios como ‘la superiora de todas las bombas’, nones usada en combate fue puramente táctica, en el entorno de la campaña contra combatientes ligados a Estado Islámico en ese país, de donde EE. UU. debió retirarse en el 2014, cuando terminó técnicamente su combate, pero que se ha inhábil a hacerlo por un supuesto avance de los talibanes.

Horas luego del ataque, el Empleo de Defensa afgano confirmó la asesinato de al menos 36 presuntos miembros del EI, pero el viernes las autoridades locales de la provincia de Nangarhar ya hablaban de 92 milicianos, que se escondían en la cojín del montón yihadista en el distrito de Achin.

Sin retención, el Empleo de Defensa de Afganistán se rehusó a confirmar o desmentir esta sigla y señaló que este sábado se ofrecerán nuevos datos.

Por su parte, Attaullah Khogyanai, portavoz del director de la provincia de Nangarhar, aseguró que el número de fallecidos en la operación puede incrementarse, al señalar que aún hay militares trabajando sobre el dominio.

Como respuesta, Amaq, la agencia de telediario afiliada al Estado Islámico en Oriente Próximo, publicó un comunicado en el que negó que el montón hubiera sufrido bajas en el ataque, citando a una fuente no identificada con la que tuvo contacto. El reporte no pudo ser verificado de forma independiente.

La operación estadounidense coincidió con el remisión por parte de Trump de su primera delegación de parada nivel a Kabul, en medio de la incertidumbre sobre los planes de los 13.400 efectivos extranjeros restantes en Afganistán –8.400 de los cuales son estadounidenses–.

Desde que el Ejército afgano se hizo oficialmente responsable de la seguridad del país en el 2014, el control territorial de los talibanes en la región se ha intensificado. Adicionalmente, el EI estableció una presencia en el este del país y se ha atribuido ataques terroristas en Kabul que han dejado decenas de muertos.

Nicholson señaló que está en comunicación constante con funcionarios en Washington, pero que la valor de usar la artefacto GBU-43 de 9.797 kilogramos, se basó en una evaluación de las evacuación militares y no en consideraciones políticas más amplias.

Impresión que registró prueba de la más poderosa artefacto no nuclear de EE. UU.Asimismo conocida como la “superiora de todas las bombas”, GBU-43 es una munición guiada por GPS que pesa casi 10 toneladas y fue probada por primera vez en marzo de 2003, pocos días antaño de que comenzara la combate de Irak. Estas imágenes de archivo muestran un activo de prueba de su uso.

Grabación de archivo de pruebas de la MOAB.

“Es la primera vez que encontramos un obstáculo importante en nuestro progreso”, dijo con relación a la operación conjunta afgano-estadounidense en contra del EI puesta en marcha en marzo.

“Era el momento adecuado para usarla de forma táctica contra el objetivo correcto en el campo de batalla”, agregó. En el lugar del ataque estaban presentes fuerzas de ambos países, que reportaron que el “arma logró su propósito”, indicó Nicholson.

El portavoz del Ministerio de Defensa afgano, Dawlat Waziri, aseguró que “ningún civil resultó herido y solo fue destruida la base desde la que el EI solía lanzar ataques en otras partes de la provincia”.

En la aldea de Achin, a unos cinco kilómetros de la remota y montañosa área en la que fue lanzada la bomba, varios testigos dijeron que la tierra se sacudió, aunque las casas y los comercios parecían no haber sido afectados.

Qari Mehrajuddin vio primero “un relámpago como en una tormenta con truenos”, seguido por el estruendo de una explosión, un sonido demasiado familiar para los residentes de esta zona afectada por la guerra. “Creía que había un bombardeo justo fuera de mi casa”, comentó.

Algunos residentes agradecieron el ataque. “Si uno quiere destruir y eliminar al EI, no nos quejaremos aunque destruyan mi casa, porque no son seres humanos, son salvajes”, dijo la ciudadana Mir Alam Shinwari.

Mientras tanto, los esfuerzos para organizar las conversaciones de paz se han estancado, y los talibanes, que han experimentado divisiones internas, dicen que no negociarán hasta que todas las fuerzas extranjeras hayan abandonado el país.

REDACCIÓN INTERNACIONAL*
* Con información de REUTERS Y EFE




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