‘Panamá invertirá $1.8 millones en cadena de frío para vacunas’


La conservación de la futura vacuna contra la Covid-19 es uno de los principales retos que deberá asumir el Programa Ampliado de Inmunización (PAI) del Ministerio de Salud (Minsa) una vez sean adquiridas las dosis para ser aplicadas a la población panameña, y para ello se requieren mejoras en la cadena de frío.

Las autoridades sanitarias se preparan para enfrentar este reto con un presupuesto de $21.8 millones, $20 millones para comprar la vacuna y $1.8 millones para mejorar la cadena de frío mediante la adquisición de cuartos fríos, congeladores, neveras, porta vacunas, cajas frías, entre otros equipos.

Una persona que sabe muy bien sobre compras, conservación y distribución de vacunas en el país es Itzel de Hewitt, quien tiene 15 años como coordinadora nacional del PAI.

De Hewitt -quien llegó a las oficinas del programa en 2001 para cubrir las vacaciones de la entonces jefa del programa, Nelly Quiroz, con quien más tarde trabajó como asistente– sostuvo en una entrevista con La Prensa que el país tiene una excelente capacidad instalada en materia de cadena de frío a nivel nacional; sin embargo, debido a que las nuevas vacunas son desarrolladas con nuevas plataformas tecnológicas, se requieren diferentes grados de congelación, por lo que se hace necesario adquirir nuevos equipos para conservarlas a la temperatura adecuada.

Las vacunas serán conservadas en las actuales instalaciones del PAI o en la nueva sede, a la que tiene previsto mudarse el programa, ya que el terreno donde está ahora será cedido para la construcción del nuevo Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel.

“Nos construyen nuevas instalaciones en la entrada del Instituto Nacional de Salud Mental, que nos permitirá instalar más de cuatro cuartos fríos con más de 160 metros cúbicos”, explicó.

Añadió que la capacidad actual para almacenar vacunas es de 1.7 millones de dosis, pero aunque esta capacidad es considerable, hay que reforzar la cadena de frío con la compra de más congeladores y neveras.

Asimismo, dijo, se deben efectuar adecuaciones, como la instalación de un cuarto de congelación a -60°C o -80°C, y en las regiones de salud se deben instalar congeladores -20°C y neveras eléctricas con su debida temperatura.

Consideró que no será complicado el manejo de gran cantidad de vacunas contra la Covid-19, ya que tienen experiencia con vacunas nuevas, como la del H1N1 y la tetravalente contra la influenza (gripe). “En el país hemos llegado a adquirir hasta 2.7 millones de vacunas en un año”, dijo.

Por otro lado, precisó que los grupos vulnerables seleccionados para recibir la futura vacuna surgieron de la vigilancia epidemiológica y virológica, en la que se tomó como referencia quiénes son las personas que más se enferman y mueren por la Covid-19.

Los adultos mayores, funcionarios de la salud y pacientes con enfermedades crónicas tendrán prioridad.

Sin embargo, las autoridades sanitarias tienen un grupo denominado esencial, que también recibirá el futuro biológico. Ese grupo lo forman miembros de la Policía Nacional, Cuerpo de Bomberos, Sistema Nacional de Protección Civil, entre otros estamentos de seguridad. De Hewitt aseguró que estos grupos, tanto vulnerables como esenciales, representan el 28% de la población panameña, es decir, en la primera fase no habrá disponibilidad de vacunas para toda la población.

Aún no se sabe cuánto costará la vacuna ni cuáles de las decenas que están en desarrollo serán las primeras en distribuirse en el país, pero Panamá se incorporó al mecanismo internacional Covax –creado por la Organización Mundial de la Salud–, que busca negociar con los desarrolladores de la vacuna para tener un acceso rápido al producto y que el precio de adquisición sea el mínimo. De momento, se manejan montos estimados de entre $8 y $10 por vacuna.

Además, el mecanismo Covax informó a los países incorporados de momento que una primera entrega corresponderá solo al 20% de la población, y con esta información Panamá busca la fórmula para asegurar la vacunación de los grupos más vulnerables de forma prioritaria.

Con respecto a la obligatoriedad de la colocación de la vacuna de Covid-19, de Hewitt manifestó que ese principio ha sido utilizado desde que se creó Ley 48 de 5 de diciembre de 2007, por el cual se regula el proceso de vacunación en el país; sin embargo, es más aplicable a niños porque se considera que la no vacunación es un maltrato al menor, según el Código de la Familia.

Panamá cuenta con uno de los mejores esquemas de vacunación del continente americano, que incluye 23 vacunas contra más de 30 enfermedades prevenibles, como la influenza, el rotavirus, el papiloma humano, el sarampión, la rubéola, la tosferina, la hepatitis A y B, entre otras.

El PAI, creado en 1958, invierte al menos $40 millones anualmente en la compra de estas vacunas.



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