Médicos colombianos hablan de miedos y falta de protección ante el coronavirus – Salud




Ad portas de enfrentar masivamente en hospitales y clínicas la amenaza sin precedentes que es la covid-19, no son pocos los médicos y profesionales de la salud en Colombia que, a pesar de su formación y el compromiso inherente a sus profesiones, manifiestan inquietudes frente a las condiciones de trabajo y los riesgos que representa atender a la población afectada.

Coinciden en que además de aplausos en una ventana, requieren con urgencia elementos de protección integral, además de insumos para llegar con la máxima eficiencia a todos los necesitados. Y este clamor no es en falso ni sustentado en temores vanos porque muchos le han hecho saber a este diario que apenas cuentan con recursos básicos en inventarios en un buen número de entidades hospitalarias, lo que contrasta con los escenarios crecientes de demanda que plantea la pandemia en el país.

En un ejercicio abierto, la Unidad de Salud de EL TIEMPO decidió a preguntarles a comunidades de profesionales de la salud en redes sociales sobre sus sentimientos en momentos como el actual, cuando se reportan apenas 27 hospitalizaciones por la covid-19 (el 5,5 por ciento de los casos), pero se esperan cientos más en las próximas semanas.

Los comentarios recibidos fueron abrumadores. “La angustia me acompaña desde que se detectó el primer caso, pues al conocer el sistema de salud desde adentro es imposible no imaginar que un colapso del mismo sería catastrófico. Eso se asocia con el hecho de los contratos que tenemos y con que algunos colegas llevan más de tres meses trabajando sin pagos”, escribió una médica.

“No nos están dando elementos de protección personal y de las cosas más tristes es que los pacientes por mucho aplauso y todo en el fondo nos siguen viendo como sus enemigos, siguen insultando, siguen agrediendo al personal de salud”, dijo otra profesional.

Miedo

Algunas de las palabras más usadas por los médicos que dieron su testimonio a este diario.

Médicos víctimas

A esto se suman los ejemplos de lo que está ocurriendo en los principales focos de enfermedad en el mundo. En Italia más de 5.000 profesionales del sector sanitario están infectados actualmente con el nuevo coronavirus. En España esa cifra asciende a 6.500 profesionales afectados, según han denunciado sindicatos.

Y en Nueva York la falta de materiales de protección que viven muchos trabajadores de la salud se hizo evidente en una foto viral en la que enfermeras del Mt. Sinai West aparecen cubiertas con bolsas de plástico para protegerse del virus al no disponer de suficientes vestimentas adecuadas.

De hecho, a pesar de que en Colombia la curva de la pandemia apenas va en ascenso, ya se han presentado en el país casos de profesionales contagiados en medio del servicio. En Cartagena el médico que atendió a la primera víctima mortal dio positivo por el virus y este diario conoció que un residente de un hospital en Bogotá también. Además de que decenas más esperan resultados de pruebas.

Estos casos, según médicos de urgencias como Carlos Mario Pulido, son evidentes incluso en países desarrollados en los cuales aún no se ha controlado la epidemia y proyectan escenarios catastróficos no solo para los pacientes, sino también para los profesionales de un sistema de salud colombiano que normalmente se encuentra al límite.

Vale recordar que, según la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina (Ascofame), en Colombia existen cerca de 115.000 médicos, para una tasa de 2,7 por 1.000 habitantes (lejos de la mayoría de países de la Ocde), de los cuales 27.000 son especialistas. En España la proporción de médicos es de 3,9 y en Italia 4 por cada 1.000 personas.

A lo anterior se suma que la mayoría de los médicos en territorio nacional se concentran en las áreas urbanas y el 58 por ciento están en Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca.

“Por eso hay que corregir de manera urgente las falencias y la escasez”, afirma Pulido.

Graves carencias

Pulido pone el dedo en la llaga porque no solo es grave la carencia de unidades de cuidados intensivos y de respiradores -que de por sí escasean en todo el mundo- sino de herramientas fundamentales como tapabocas, trajes adecuados, gafas, caretas y, lo que es peor, condiciones laborales dignas.

Uno de los relatos conocidos por este diario asegura que un médico de urgencias sin elementos de protección debió hacerle a una persona con sospecha de covid-19 una intubación endotraqueal, un procedimiento que acarrea alto riesgo de contagio.

Y sobre las garantías laborales, tal como encontró el monitoreo a los servicios de urgencias que realizó la Defensoría del Pueblo el año pasado, en compañía de EL TIEMPO, solo la mitad de los profesionales de la salud que laboran en estos espacios cuentan con una vinculación laboral estable.

“Son innumerables los médicos que trabajan con contratos de prestación de servicios y sin el respaldo de las entidades para las cuales trabajan”, afirma Elizabeth Beltrán, médica salubrista.

También está en la mente de los profesionales de la salud la angustia natural que genera enfrentar a un desconocido muy agresivo como es la covid-19 y la presión de sus familias que por extensión sienten temor por posibles desenlaces que pesan mucho en la cotidianidad, le dijeron varios médicos y enfermeras a este diario.

Afectados por la depresión

Médico y depresión

Las múltiples carencias que tienen los médicos en implementos y condiciones laborales repercuten directamente en su estado de ánimo. 

Aunque los profesionales de la salud suelen estar expuestos a factores de riesgo mental mayores que la población general, un estudio publicado esta semana en Journal of the American Medical Association (Jama) profundizó las secuelas emocionales que reportaron los médicos que atendieron la epidemia por el nuevo coronavirus en China.

En concreto, de 1.257 trabajadores sanitarios que completaron la encuesta el 50 por ciento informó síntomas de depresión, el 44,6 por ciento ansiedad, el 34 por ciento insomnio y el 71,5 por ciento angustia.

“Estos hallazgos sugieren que entre los trabajadores de la salud chinos expuestos a covid-19 las mujeres, el personal de enfermería y el de atención médica de primera línea en Wuhan tuvieron un alto riesgo de desarrollar problemas de salud mental y necesitar apoyo psicológico”, señalaron los investigadores.

(Lea también: Coronavirus: así puede cambiar nuestras vidas en forma permanente).

Médicos que hablaron con este diario manifestaron incluso padecer ya algunas de estas señales de alarma. “Temas de conversación comunes actualmente en ámbitos médicos en otros países, como preparación de testamentos ante la posibilidad de muerte como resultado de la pandemia, o instrucciones anticipadas al final de la vida, empiezan a evidenciarse en nuestro entorno”, manifestó una reconocida especialista.

Por su parte, César Burgos, presidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, afirma que el calificativo de héroes que se les está dando a los médicos “aquí toma relevancia porque tendremos que enfrentar la pandemia sin protección suficiente de bioseguridad y garantías laborales. En realidad somos unos superhéroes”.

Ya se toman medidas

El ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez, ha manifestado que consciente de esta situación no ha ahorrado esfuerzos para ajustar sobre la marcha estas falencias y por eso ordenó orientar recursos hacia todas las instituciones para que prioricen de manera urgente la seguridad de los trabajadores del sector, la cobertura amplia en riesgos laborales y los soportes económicos que les equilibren las fragilidades en sus entornos laborales.

En ese sentido se anunció una prima para los trabajadores de la salud y se está trabajando para garantizar la dotación necesaria para cada uno de ellos a través de la flexibilización de los requisitos para la producción e importación de elementos de protección.

“La calidad de los médicos colombianos es muy alta y reconocida internacionalmente y el país debe tener la certeza de que están muy bien preparados, pero necesitan recursos para ejercer dignamente su profesión”, aseguró Gustavo Quintero, presidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina.

Esta semana, justamente, en una carta al presidente Iván Duque, nueve gremios del sector de la salud reiteraron que los profesionales tienen “toda la capacidad humana y técnica para atender las necesidades de nuestro pueblo en esta coyuntura”, pero “para cumplir esta proeza el contingente médico y de salud debe ser provisto permanente y oportunamente de los elementos de protección y utensilios de trabajo”.

Jorge Merchán Price, miembro de Médicos Azules, manifestó: “En situaciones de pandemia como la que actualmente atraviesa el mundo entero, el heroísmo requerido no es un distorsionado heroísmo médico, sino un cabal heroísmo social de aislamiento voluntario y medidas de contención con sentido común. No manoseemos a los médicos ni al personal de salud. ¡Démosles lo que necesitan y paguémosles a tiempo!”.

Y finalmente, Roberto Baquero, presidente del Colegio Médico Colombiano, asegura que la deuda con estos profesionales de la salud es histórica y por tanto es doloroso que solo sean valorados en una contingencia como la que se atraviesa. “Aquí siempre el recurso humano en salud ha sido ignorado”, remata.

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