La otra amenaza para la salud mundial | EL UNIVERSAL



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El 14 de noviembre está marcado en el calendario como el Día Mundial de la Diabetes, una fecha para advertir sobre esta enfermedad, que representa una amenaza a la salud global. Si habláramos del nuevo coronavirus, tendríamos que decir que la pandemia llegó para reafirmar la importancia de prevenir y tratar adecuadamente la diabetes: la diabetes es una de las comorbilidades más importantes relacionadas con el coronavirus, generando un mayor riesgo de complicaciones graves. Por si esto fuera poco, las personas que la padecen están en riesgo de desarrollar complicaciones graves como ceguera, insuficiencia renal, infarto cardíaco, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores que podrían provocarles muchas complicaciones e incluso la muerte. (Le puede interesar: Más de 26.400 personas con diabetes han tenido COVID-19)

Pese a estas consecuencias el número de personas con la enfermedad tiende a incrementarse, no hay educación en la población sobre lo que es esta enfermedad.

Hay una falta de adherencia a los tratamientos por parte de los pacientes y el confinamiento producto del COVID-19 está impulsando malos hábitos que podrían ser perjudiciales para la población, sobre todo en el control de peso.

El número de personas con diabetes aumentó de 246 millones en 2007 a 463 millones en 2019, mientras que la prevalencia mundial de la enfermedad en adultos creció del 4,7% en 1980 a 9,3% en 2019, es decir es un padecimiento que actualmente también está afectando a una población cada vez más joven, siendo los países de ingresos medianos y bajos quienes tienen mayor número de casos .

La Federación Internacional de la Diabetes (IDF por sus siglas en inglés) estima que, de no controlarse los 463 millones de personas registradas en el 2019, al menos 578 millones de personas tendrán diabetes para el año 2030, lo que corresponde al 10,2% de la población, y para el 2045 se podría alcanzar los 700 millones (10,9%).

Se puede prevenir

En conmemoración del Día Mundial de la Diabetes, Andrea Espinosa, gerente Médico de Diabetes de Sanofi en Colombia, comentó que “la diabetes es una enfermedad que se puede prevenir si se realizan cambios en el estilo de vida y se controla la adherencia al tratamiento recomendado por el médico. Es importante, y más en tiempos de pandemia, que la población se incline por una alimentación saludable, por incrementar la actividad física, mantener un peso corporal normal, evitar el cigarrillo, el azúcar y las grasas saturadas, así como someterse a los exámenes periódicos para detectar y tratar las complicaciones, dado que muchas de las personas con diabetes tipo 2 no tienen síntomas”.

De acuerdo con la doctora Espinosa, el problema se agrava debido a que existe una falta de adherencia a los tratamientos, en algunos casos generado por el rechazo a aceptar la enfermedad o a la falta de conciencia de la necesidad de control que esta enfermedad puede implicar; así como un alto grado de personas que prefieren automedicarse con productos naturales que tomar los que su médico le formuló. Además, un alto porcentaje de pacientes abandonan los tratamientos, debido a que no sienten ningún síntoma que les genere molestia, olvidando que la diabetes puede ser una enfermedad asintomática pero que tiene graves complicaciones si no se controla oportunamente.

El gran mito

Esta es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no origina suficiente insulina, una hormona que regula el azúcar en la sangre, o cuando el organismo no la utiliza eficazmente. Existen varios tipos de la enfermedad: tipo 1, tipo 2 y la gestacional, que se caracteriza por hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre) que aparece durante el embarazo.

La única sustancia capaz de lograr que la glucosa ingrese a las células y pueda ser utilizada como el combustible con el cual funciona el cuerpo, es la insulina, por lo tanto, este es un tratamiento para la diabetes mellitus (DM), que muchas veces, desafortunadamente, es dejada para casos extremos, que pudieron haberse evitado si se hubiese usado oportunamente.

Uno de los mitos mayores que existe es que todas las personas con diabetes necesitan inyecciones de insulina, pero la realidad es que esto depende de varios factores, incluyendo el tipo de diabetes que se padece: las personas con diabetes tipo 1 necesitan insulina y más tarde, en el curso de la enfermedad, muchas personas con diabetes tipo 2 también la necesitarán



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