La glicina puede formarse antes que las estrellas, según un estudio



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La glicina, el aminoácido más simple y un componente importante de la vida, se puede formar en densas nubes interestelares antes de que se transformen en nuevas estrellas y planetas, según se publica este lunes en “Nature Astronomy”.

Un equipo internacional de científicos ha demostrado que la glicina, y muy probablemente otros aminoácidos, puede formarse bajo las duras condiciones que gobiernan la química en el espacio.

Los cometas son el material más prístino de nuestro Sistema Solar y reflejan la composición molecular presente en el momento en que nuestro Sol y los planetas estaban a punto de formarse.

La detección de glicina en la coma (gas que rodea el núcleo) del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko sugiere que los aminoácidos, como la glicina, se forman mucho antes que las estrellas, indican los expertos, entre ellos de la Universidad Queen Mary de Londres.

Ese cometa fue descubierto en 1969 por el científico soviético Klim Ivánovich Churiúmov. En 2014 la sonda Rosetta se acercó lo suficiente para tomar fotografías con mucho detalle.

Hasta hace poco, se pensaba que la formación de glicina requería energía, creando limitaciones en el entorno en el que se podía formar.

En el nuevo estudio, el equipo de astrofísicos ha demostrado que es posible que se forme glicina en la superficie de los granos de polvo helado, en ausencia de energía, a través de la química oscura.

Los hallazgos contradicen estudios previos que sugerían que se requería radiación ultravioleta para producir esta molécula.

El experto Sergio Ioppolo, de la Universidad Queen Mary de Londres y autor principal del artículo, dijo que “la química oscura se refiere a la química sin la necesidad de radiación energética” y agregó que “en el laboratorio pudimos simular las condiciones en las nubes interestelares oscuras”.

Los científicos demostraron que se podía formar metilamina, la especie precursora de la glicina que se detectó en la coma del cometa 67P, y después, con un diagnóstico más preciso, pudieron confirmar que también se podía formar glicina y que la presencia de hielo de agua era esencial en este proceso.

Una investigación adicional utilizando modelos astroquímicos confirmó los resultados experimentales y permitió a los investigadores extrapolar los datos obtenidos en una escala de tiempo de laboratorio típica de solo un día a condiciones interestelares, uniendo millones de años.

“A partir de esto, encontramos que se pueden formar cantidades bajas pero sustanciales de glicina en el espacio con el tiempo”, señaló Herma Cuppen de la Universidad Radboud de Nimega (Países Bajos), responsable de algunos de los estudios de modelado.

“La conclusión importante de este trabajo es que las moléculas que se consideran componentes básicos de la vida ya se forman en una etapa mucho antes del inicio de la formación de estrellas y planetas”, dijo Harold Linnartz, director del Laboratorio de Astrofísica del Observatorio de Leiden.

“Una formación tan temprana de glicina en la evolución de las regiones de formación de estrellas implica que este aminoácido se puede formar de manera más ubicua en el espacio y se conserva en la mayor parte del hielo antes de su inclusión en cometas y planetesimales (objetos sólidos) que componen el material del que finalmente los planetas son hechos”, indicó Ioppolo.

EFE





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