La droga que cayó del cielo


BALANCE. DECOMISO DE 400 KILOS DE COCAÍNA.

FINCA LECHOZA, Chiriquí. –El domingo en la tarde, los moradores de las fincas bananeras de Barú cayeron en cuenta que los que, hace un mes, sobrevolaban el área eran narcotraficantes y no gente interesada en dañar los bananales.

“Creíamos que nos querían dañar los bananales, y los gatos andaban trasegando droga”, señaló un campesino dirigente bananero, mientras se rascaba la cabeza.

Ayer, la población intentaba asimilar el espectacular derribo de la avioneta que transportaba 400 kilos de cocaína producida en Colombia. La aeronave voló desde México y, una vez cargaron la droga y se abastecieron de combustible, despegó de regreso a ese país. Pero, efectivos del Servicio Aéreo Nacional (SAN) vigilaban la operación y una vez los narcotraficantes subieron la mercancía a la aeronave, le dieron la voz de alto. Los narcos ignoraron la orden y despegaron. Por ello, los agentes del SAN, abordo de un helicóptero, dispararon con una ametralladora instalada sobre un trípode, impactaron al piloto mexicano Justiniano Jaques Arrechiva y lograron que la avioneta se precipitara a tierra

María Samudio, una joven de 18 años, narró que todo ocurrió cerca del mediodía, cuando muchos disfrutaban de un partido de fútbol en la plaza de Finca Lechoza. “Quedamos sorprendidos al ver cómo la avioneta era perseguida por el helicóptero. Salía algo que parecía como ‘candelita’ de ambas aeronaves”, contó.

“De pronto, la avioneta dio tres vueltas, como que quiso bajar en la cancha, pero había mucha gente y tomó otro rumbo. Lo último que supimos fue que cayó en el bananal que está cerca de la escuela”, añadió Samudio.

Unos niños que paseaban enbicicleta vieron a un hombre alto, de tez blanca, salir tambaleándose de la nave. Era el copiloto, otro mexicano. Luego el helicóptero voló sobre la avioneta y aterrizó cerca.

“Yo pude ver al hombre que venía con el ojo derecho lastimado y como aturdido por el impacto. Dijo que tenía sueño y que quería agua. Llevaba una maletita con una cámara de filmar tipo Sony”, de color negro, declaró Erick Sánchez, otro lugareño. Al ver al sobreviviente, Sánchez, apuró el paso y no quiso saber más del asunto.

“Nos fuimos porque no sabíamos si el tiroteo había terminado allí”, agregó Sánchez. Finalmente, el copiloto fue arrestado, junto a dos panameños, trabajadores de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar), dedicada a la producción de banano. Según el fiscal primero de Droga, Patricio Candanedo, ambos recibieron sobornos de los narcotraficantes para poder utilizar la pista de esa cooperativa.

bananeros

Ayer en la tarde varios trabajadores de las fincas bananeras fueron a las oficinas de Coosemupar y dijeron que, hace un mes, vieron bajar una avioneta en el aeropuerto de Finca Blanco, muy cerca de donde ocurrió el hecho.

En ese sentido, Salustiano De Gracia, secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Co. (Sitrachilco), dijo que espera una rigurosa investigación y que si los dos empleados de Coosemupar están involucrados en el tráfico de estupefacientes, que les caiga el peso de la ley.

“Aquí trabajamos para producir y exportar banano y no para exportar droga”, sentenció De Gracia.

“Pedimos una respuesta de la administración; y a las autoridades vigilancia, pues la violencia de ese negocio ilícito no debe llegar a la zona”, añadió.

Pistas y rutas

La ruta más utilizada por los “narcopilotos” es la de la costa del Pacífico, según informó una fuente que pidió no ser indentificada. Los aviones siguen la ruta México-Panamá para recoger la droga y luego Panamá-México para llevarla a Norteamérica.

De hecho, los sacos que envolvían la droga llevaban la marca de una poderosa compañía avícola costarricense.

Generalmente, las aeronaves viajan a menos de mil pies de altura por las costas para no ser detectadas, y poseen sistemas de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés).

Movimiento de la droga

Para ingresar a la red de carreteras dentro de las miles de hectáreas de Coosemupar hay tres entradas. La de Finca Palmito, la de Potreros y la de Malagueto. Todas tienen una garita con una precaria vigilancia. Se presume que la droga entró por la vía de Malagueto, una finca abandonada y con poca presencia de obreros.

La entrada por Malagueto está a cinco minutos del poblado de Manaca, a 15 minutos de Puerto Armuelles y a 2 kilómetros del aeropuerto de Jagua.

En el área hay 3 mil hectáreas de banano abandonadas y la vigilancia es inexistente. Según los trabajadores, es muy probable que por esas zonas se dé un movimiento constante de tráfico de drogas.

Los moradores de las fincas bananeras difícilmente olvidarán el Domingo de Resurrección de 2006. Algunos se emocionaron con ver algo que solo se ve en el cine, y se llevaron de recuerdo vidrios del avión y casquillos de las balas que encontraron.

‘NARCOAVIONES’ EN PANAMÁ

. ABRIL DE 2003: Un cargamento de más de 300 kilos de cocaína fue hallado en la comunidad de Palmira, en Colón, luego de que se estrellara una avioneta.

.SEPTIEMBRE 2003: Se estrella una avioneta en el sector montañoso de Boquete. Se encontraron 10 kilos de cocaína, pero se calculan que eran 200 kilos.

.MARZO DE 2006: Una nave con 30 kilos de cocaína fue encontrada en un manglar en Colón. En su interior había una osamenta.

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