“España está por delante de casi cualquier otro país en ensayos clínicos de ELA con terapia celular”



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El doctor Salvador Martínez, investigador de terapia celular de ELA en el Instituto de Neurociencias de Alicante.
UMH

A la expectativa, con mucha ilusión y muchas ganas. Es como se encuentra Salvador Martínez, investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante en Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) con terapia celular. Lidera un grupo que trabaja en un ensayo pionero en el mundo contra esta enfermedad, cuyo día se celebra cada 21 de junio. Tras una primera etapa necesitan medio millón de euros para poder seguir avanzando. Han solicitado el dinero al Ministerio de Sanidad, a través del Instituto de Salud Carlos III, y están a la espera de una respuesta.

Sin esa financiación no podemos empezar con la segunda fase”, afirma Martínez y saca pecho por el papel que los científicos españoles están jugando en la lucha contra esta patología poco frecuente. “España está por delante de casi cualquier otro país en ensayos clínicos de ELA con terapia celular. Hemos hecho más ensayos que ningún otro”, afirma con orgullo en una conversación telefónica con este diario.

Este doctor y su equipo llevan dos años trabajando en una terapia que consiste en inyectar en los músculos de los afectados células de su médula ósea. Ese trasplante detiene el deterioro muscular progresivo y la parálisis irreversible que provoca una enfermedad que en España padecen unas 4.000 personas, con una esperanza de vida que oscila entre los tres y los cinco años desde el diagnóstico. “Se detectan una media de tres nuevos casos al día, la misma cifra de los que mueren”, explica Martínez.

Hasta el momento el grupo de expertos ha conseguido demostrar que las células madre adultas de la médula ósea actúan como protectoras y evitan la muerte de las neuronas motoras, llamadas motoneuronas al ser las responsables del movimiento de los músculos. Este método tiene la ventaja de que no provoca rechazo porque las células trasplantadas son del propio paciente.

Siguientes pasos

Si logran la financiación necesaria, la fase II consistiría en reclutar a cien enfermos de diferentes zonas del país, previa solicitud a la Agencia Española del Medicamento, organismo encargado de dar el visto bueno a los experimentos en humanos. El trasplante se realizaría en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia y el seguimiento posterior en el Hospital General y el Hospital San Juan, ambos de Alicante. “Son dos regiones con tres centros y muchos servicios técnicos implicados. Esto hace que el ensayo cueste lo que cuesta”, argumenta Martínez.

En caso de éxito, la idea sería pasar a un tercer nivel, “muy extensivo, multicéntrico e internacional”, con lo que el investigador calcula que este tratamiento podría estar operativo para un uso general dentro de tres o cuatro años. 

Grupos de Italia y Noruega se han interesado ya por esta terapia y han pedido al Instituto de Neurociencias de Alicante, centro mixto de la Universidad Miguel Hernández de Elche y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), información para poder realizar ensayos similares.

Esta terapia no cura la ELA pero frena sus efectos y mejora la función muscular. “Cualquier extensión de la calidad de vida es fundamental”, señala Martínez, con la esperanza de que en algún momento se dé con una solución que revierta la enfermedad: “Cuantos más activos estén los pacientes, más aptos serán para ser receptores de esa solución”.



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