Domingo de Resurrección, el triunfo de Cristo y día de la esperanza universal



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(Caracas, 16 de abril. Noticiario24).el Domingo de Resurrección o Ayuno Pascual es el día en que incluso la iglesia más insuficiente se reviste de sus mejores ornamentos, es la cima del año solemne. Es el aniversario del triunfo de Cristo y la felíz conclusión del drama de la Pasión en la alegría inmensa que sigue al dolor.


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No se puede comprender ni explicar la magnanimidad de las Pascuas cristianas sin rememorar la Pascua Fríjol, que Israel festejaba, y que los judíos festejan todavía, como lo festejaron los hebreos hace tres mil primaveras, la víspera de su partida de Egipto, por orden de Moisés.

El mismo Jesús celebró la Pascua todos los primaveras durante su vida terrena, según el ritual en vigor entre el pueblo de Jehová, hasta el postrero año de su vida, en cuya Pascua tuvo emoción la cena y la institución de la Eucaristía.

Cristo, al celebrar la Pascua en la Cena, dio a la conmemoración tradicional de la permiso del pueblo hebreo un sentido nuevo y mucho más amplio. No es a un pueblo, una nación aislada a quien Él libera sino al mundo inconmovible, al que prepara para el Reino de los Cielos. Las pascuas cristianas -llenas de profundas simbologías- celebran la protección que Cristo no ha cesado ni cesará de dispensar a la Iglesia hasta que Él rada las puertas de la Jerusalén celestial.

La fiesta de Pascua es, frente a todo la representación del acontecimiento esencia de la humanidad, la Resurrección de Jesús luego de su asesinato consentida por Él para el rescate y la rehabilitación del hombre caído. Este acontecimiento es un hecho histórico innegable. Encima de que todos los evangelistas lo han referido, San Pablo lo confirma como el historiador que se apoya, no solamente en pruebas, sino en testimonios.

Pascua es vencimiento, es el hombre llamado a su dignidad más alto. ¿Cómo no alegrarse por la vencimiento de Aquel que tan injustamente fue condenado a la pasión más terrible y a la asesinato en la cruz?, ¿por la vencimiento de Aquel que anteriormente fue flagelado, abofeteado, ensuciado con salivazos, con tanta inhumana crueldad?

Este es el día de la esperanza universal, el día en que en torno al resucitado, se unen y se asocian todos los sufrimientos humanos, las desilusiones, las humillaciones, las cruces, la dignidad humana violada, la vida humana no respetada.

El mensaje redentor de la Pascua no es otra cosa que la purificación total del hombre, la permiso de sus egoísmos, de su sensualidad, de sus complejos; purificación que , aunque implica una grado de castidad y saneamiento interior, sin requisa se realiza de guisa positiva con dones de plenitud, como es la iluminación del Espíritu , la vitalización del ser por una vida nueva, que desborda placer y paz -suma de todos los riqueza mesiánicos-, en una palabra, la presencia del Señor resucitado.

San Pablo lo expresó con incontenible emoción en este texto : “Si habéis resucitado con Cristo vuestra vida, entonces os manifestaréis gloriosos

Contenido publicado por: Julio C. Alcubilla B./Fuente:aciprensa /Noticiario24



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