Dolores de parto en Venezuela


Abr 16, 2017 9:29 am
Publicado en: Opinión

Venezuela sufre actualmente una dolorosa abatimiento, según algunas opiniones, pero más correctamente dolores de parto, según otras, porque de esta crisis nacerá un nuevo país.

En efectividad, no puede estar más claro que el sistema procomunista de Venezuela es inviable y está condenado a desaparecer. Esto lo saben incluso los integrantes de la camarilla chavista, que se aferran al poder a todo costo y parecen estar dispuestos —como se dice en el habla militarista que tanto gusta a los revolucionarios—, a “fallecer con las botas puestas”.

Sin requisa, esta aspecto de la dirigencia chavista no es por coraje revolucionario sino porque no tiene otra salida.
En cualquier país dominado por una dictadura que enfrenta una crisis existencial, los cabecillas del régimen negocian o pueden negociar con la concurso un acuerdo de transición que les garantice seguridad personal e incluso pecuniaria. El eje de tal acuerdo es regularmente una remisión caudillo para los delitos políticos y comunes conexos que fueron cometidos en el prueba del poder.

Pero el caso de Venezuela es dispar, porque no solo delitos políticos y comunes conexos han cometido los dirigentes chavistas. Ellos están señalados todavía de ser parte de un entramado de crimen organizado franquista e internacional. De forma que al desaparecer la dictadura bolivariana los altos mandos chavistas tendrían que ser enjuiciados y seguramente condenados por acaecer cometido delitos que no pueden ser amnistiados, no podrían escaparse de la equidad venezolana e internacional

O sea que Nicolás Maduro y la camarilla chavista no tienen salida. Se dice que en Venezuela no es posible un impacto marcial contra la dictadura porque los jefes del Ejército están comprometidos en la red de corrupción y crimen organizado que se comenzó a tejer durante Hugo Chávez y la ha extendido Nicolás Maduro. Sobre la posición de los militares en la presente etapa de la crisis, cerca de mencionar que el ministro de Defensa y Comandante Importante Operacional de la Fuerza Armada Doméstico Bolivariana, caudillo Vladimir Padrino, se ha pronunciado públicamente mediante dos mensajes de Twitter. No se refirió expresamente al impacto de Estado y la represión masiva contra la ciudadanía democrática, pero condenó al secretario caudillo de la OEA, Luis Almagro, de quien dijo que debería renunciar por su aspecto injerencista.

Pero en Venezuela ya hubo un impacto marcial contra la dictadura bolivariana, en abril de 2002, cuando Hugo Chávez fue derrocado. Sin requisa el impacto fue rechazado con contundencia por la comunidad internacional encabezada por la OEA y los mismos Estados Unidos, y Chávez fue restablecido en el poder por un sector de la Fuerza Armada encabezado por el caudillo Raúl Baduel, a quien el chavismo le pagó luego metiéndole en la calabozo.

Es difícil creer que todos los mandos militares de Venezuela estén involucrados en la corrupción y el crimen organizado. Alguna reserva íntegro tiene que acaecer en la institución armada, la cual, en algún momento podría pronunciarse contra Maduro y su camarilla en sagacidad de que no quieren o no pueden permitir la salida política de una crisis que cada día es más profunda, total e insostenible.



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