Decreto 260 pone en jaque las garantías


El Decreto Ejecutivo 260 del pasado 29 de marzo, que establece medidas especiales para las personas que vengan de Sudamérica —a propósito de que en Panamá se detectó la variante brasileña del nuevo coronavirus— sigue en el centro de la controversia.

El rechazo y las quejas van más allá de la Asociación Panameña de Hoteles (Apatel), la Cámara de Turismo de Panamá (Camtur) y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (Cciap), gremios que han advertido sobre las consecuencias que la medida tiene para el turismo.

Juristas consultados por este medio consideran que la norma es discriminatoria, atenta contra las garantías fundamentales, afecta la imagen del país y podría ocasionar conflictos diplomáticos.

El punto central de la polémica está en los artículos 1, 2 y 3 del decreto. Estos dicen que toda persona que venga del sur del continente tiene que traer una prueba PCR o antígeno negativo hecha en un máximo de 48 horas antes de su llegada al país. Una vez en suelo panameño, deberá realizarse otra PRC antes de cruzar migración. Si el resultado es negativo, deberá aislarse por cinco días en su domicilio, o en un hotel hospital para viajeros Covid-19, según lo considere la autoridad sanitaria. Al quinto día tendrá que hacerse otra prueba y si el resultado es negativo finalizará la cuarentena, de lo contrario, tendrá que hacerse más exámenes y aislarse durante 14 días en hoteles hospitales Covid-19.

Jaime Raúl Molina, abogado que ha demandado ante la Corte Suprema de Justicia varios de los decretos relacionados con la crisis sanitaria, advierte de que el trato denunciado en redes sociales por parte de viajeros de esos países puede traer consecuencias diplomáticas para Panamá. “Es un trato inhumano, innecesario, sin beneficio alguno en control epidémico y tan claramente dañino para la imagen y capacidad productiva del país (…)”, dijo.

Giulia De Sanctis, jurista que también demandó el Decreto Ejecutivo 490 del 17 de marzo, que instauró el toque de queda, es otra que opina que se están violando garantías fundamentales, como la libertad de movimiento. “Pero además es un trato indigno a la condición de ser humano que te encierren en contra de tu voluntad y sin haber cometido ningún delito, en un cuarto, por cinco días, con otras personas desconocidas. Es además arbitrario y digno de un estado autoritario”, añadió.

El fin de semana, la periodista y politóloga Sabrina Bacal dio a conocer en su cuenta de Twitter que a viajeros les quitaban su pasaporte y los mandaban a un hotel con desconocidos en su cuarto.

El abogado Ernesto Cedeño dice que tener a una persona cautiva aunque el resultado de su prueba sea negativa es una medida “severa”. “Eso no va a incentivar al turismo en Panamá”, agrega. Sobre si se limitan garantías fundamentales, recordó que la Corte no ha querido atender el fondo de esa controversia, por lo que, añade, “estamos a merced de lo que el poder Ejecutivo pueda determinar como medida extraordinaria”. Expresó que apoyándose en el Código Sanitario se toman “medidas draconianas como la que está en el artículo 3 [del decreto]”, la que a su juicio es “excesiva”. Hasta el momento, las autoridades de salud no se han pronunciado sobre el tema.

La ciencia

Pero, ¿qué tan efectiva es esta medida para la contención del virus? El epidemiólogo Arturo Rebollón opina, por ejemplo, que la variante en cuestión ya se ha detectado en más de 30 países, por lo que, a su juicio, es “un poco complicado” cerrar fronteras y hacer “retenciones personalizadas”.

“Cuando digo personalizadas es que van con nombre y apellido de país [14 países de Sudamérica]. Lo que uno tiene que hacer cuando ya está abierto, es ajustar los protocolos, asumiendo que las personas que vienen pueden traer la cepa (…)”, apuntó.

El médico también pregunta: ¿qué pasa si la cepa está en otro país y a este no le pones restricciones, y te mete 2 mil pasajeros diarios sin restricciones? Digamos que nos llega gente de Irlanda, ellos no tienen la cepa brasileña, ¿qué vas a hacer?”.

Por eso este epidemiólogo insiste en que se deben tener protocolos “globalizados” para proteger a todos los viajeros. ¿Y que es un protocolo globalizado? Rebollón explica que en vez de poner un decreto con los nombres y apellidos de los países, se debe poner uno donde se le informe a los países, “estas son mis recomendaciones de vuelo”.



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