Buscar el aroma perfecto | La Prensa Panamá


El proceso de creación de un perfume o una colonia no es tan sencillo cómo se piensa y ni se concreta totalmente dentro de un laboratorio.

Detrás del producto final, hay un procedimiento de experimentación y evaluación que da forma a esa fragancia que nos distingue en el día a día y que usamos para afianzar nuestra personalidad.

Esto lo da a entender el documental Nose (Nariz, en inglés), dirigido por los cineastas Clément Beauvais y Arthur de Kesauson y que se adentra en las labores de François Demachy, quién funge como el creador de los perfumes de la marca Dior desde 2006, después de labrarse una trayectoria dentro de la industria perfumista mundial.

Demachy reparte su tiempo en su oficina en París, Francia, y en la localidad natal de Grasse, donde examina las plantas que dan fruto a esas fragancias, tomando en cuenta la variedad de olores y las sensaciones que estos podrían desprender en el potencial cliente de un perfume, que busca un aroma que lo haga indistinguible.

Parte del éxito de Demachy bien podría atribuirse a su estrecha relación con los productores locales de flores orgánicas de Grasse, que cuidan sus cultivos con mimo y dedicación, ya que de ello depende el sustento de sus familias, además de que pertenecen a una larga tradición familiar que data de décadas.

El creador admite que su éxito no sería posible si no contase con esa red humana que participa del proceso de elaboración de un perfume.

Otra clave que lo llevó al triunfo ha sido ese olfato inconfundible producto de haber vivido con esa vocación desde muy pequeño, lo que le permite hacer esas fragancias que caracterizan a Dior alrededor del mundo.

Ese fuerte vínculo que tiene con su localidad natal produjo en él una sensación de querer devolverle a Grasse todo aquello que le dio para convertirse en un buen perfumista.

Para Demachy, un olor no es algo que sólo se puede percibir mediante la nariz, sino una máquina a través del tiempo que nos puede hacer recordar momentos alegres y tristes de la vida. ‘Por ejemplo, cuando una persona vuelva a oler algo que no olía desde hace 30 años, inmediatamente realiza una regresión en el tiempo’, explica en la cinta.

Demachy no solo efectúa giras por el interior francés. También recorre otros lugares europeos, como la región italiana de Calabria, para buscar la esencia cítrica del bergamot, así como en Sulawesi, Indonesia, donde experimentó de primera mano el olor que se desprende de las plantaciones de patchouli.

Una prueba de la incansable búsqueda de aquellos aromas que den satisfacción al olfato más exigente.



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