Ayuda en salud mental: conozca la ansiedad | EL UNIVERSAL



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El confinamiento sí ha afectado nuestra salud mental, por muy fuertes que nos creamos.

Según el psicólogo clínico Adolfo Castilla Sánchez, magíster en Psicopatología Clínica y Forense, “el encierro por confinamiento, la pérdida de actividades que anteriormente se podían realizar, la sobreinformación y el miedo a contraer el virus, enfermar o morir, son activadores de cuadros mixtos de ansiedad y depresión”.

Una de las condiciones que se ha desencadenado estos últimos meses ha sido la ansiedad, que, según la Organización Mundial de la Salud, viene aumentando desde 1990 a más de un 50%.

“La ansiedad es una reacción emocional que se manifiesta como una señal de alarma ante situaciones de peligro; esta puede ser proporcional o adaptativa, sin embargo, cuando la reacción es persistente, desproporcional, patológica y limita las funciones del individuo, aparecen problemas clínicos”, dice el experto. Entre sus síntomas están:

Tensión, aprensión, nerviosismo y miedo intenso.

Preocupación con predominio de síntomas cognitivos como pensamientos negativos y catastróficos.

Activación fisiológica y del sistema neurovegetativo.

Sudoración, taquicardia, molestias gastrointestinales, temblor, vértigo.

Dificultad respiratoria.

Ingesta compulsiva de alimentos, agitación psicomotora y aumento del consumo de cigarrillos.

El doctor Castilla también menciona los tipos de ansiedad:

Trastorno de ansiedad por separación. Relacionado al miedo excesivo a la separación de aquella personas por las que se tiene apego.

Trastorno de ansiedad social. Relacionado con miedos intensos a situaciones sociales o donde la persona se sienta expuesta a posible examen de las demás personas.

Trastorno de pánico. La aparición súbita de miedo intenso y malestar desproporcional con la aparición de múltiples síntomas fisiológicos.

La ansiedad pueden sufrirla personas con antecedentes familiares o genéticos del trastorno; quienes hayan tenido experiencias traumáticas desde temprana edad, o familias donde impera la cultura del miedo y el terror a los niños.

Quienes consumen sustancias psicoactivas también son propensas.

“Los trastornos de ansiedad se pueden trabajar interdisciplinariamente. Algunos necesitan de tratamiento con psicofármacos por psiquiatría (esto debido a su intensidad) no obstante la gran mayoría requieren de tratamiento clínico con terapia cognitivo conductual, que se enfoca en la reestructuración de pensamientos distorsionados y conductas que se han consolidado desde las experiencias o aprendizajes anteriores. Existen diversas técnicas que tienen comprobabilidad científica de su eficacia”, añade Castilla.

Practicar la respiración diafragmática.

Confrontar los propios pensamientos, qué tan racionales son.

Practicar una técnica de relajación autoprogresiva.

No anticipar situaciones futuras que no ocurrirán.

Reconocer que no se tiene la potestad para controlar todo.

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Desde la Organización Mundial de la Salud, la campaña de este año se ha propuesto conseguir el incremento de las inversiones a favor de la salud mental. ¡Busca ayuda profesional y apóyate en tu espiritualidad, familia y amigos!



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