Atributos comprobados | La Prensa Panamá


ALIMENTACIÓN. DIETA MEDITERRÁNEA.

Entre tantas dietas sofisticadas que han surgido en los últimos años, la dieta mediterránea puede puede parecer la menos conocida, pero es una de las pocas que ha sido objeto de varios estudio, arrojando resultados satisfactorios.

Beatriz Lasso, nutricionista, explicó que esta dieta rica en fibra, aceite de oliva y antioxidantes es muy propia de las regiones mediterráneas de ciertos países como el sur de España, Italia, Grecia y la isla de Creta. En esos lugares se han hecho estudios que han revelado la baja incidencia de enfermedad cardiovascular, cáncer y obesidad entre sus habitantes, debido a estos hábitos alimenticios combinados con un estilo de vida activo y a un bajo consumo de tabaquismo.

COMPONENTES SALUDABLES

El principal ingrediente de la dieta mediterránea es el aceite de oliva, utilizado como fuente de calorías provenientes de la grasa.

Además, esta dieta incluye una alimentación rica en productos integrales de grano entero, el cual produce un impacto bajo en el azúcar sanguíneo. Es rica también en pastas, arroz y leguminosas.

La nutricionista Anabelle Clark afirmó que los estudios realizados sobre la dieta mediterránea son conocidos a nivel mundial.

Coincidió con la nutricionista Lasso en que este menú se caracteriza por la ingesta de muchos vegetales, preferiblemente verdes, y frutas. Estos son ricos en antioxidantes que ayudan a prevenir el cáncer y las enfermedades coronarias.

El pescado y el pollo son las carnes más utilizadas en estas dietas, ya que la carne roja está asociada a los infartos y al colesterol alto.

Las especias naturales, como el romero, albahaca, ajo, cebolla, chile dulce, entre otras, favorecen la digestión de los alimentos.

Refiriéndose al ajo, manifestó que éste tiene propiedades protectoras para el corazón, considerando que puede reducir el colesterol. Igualmente, contiene antibacteriales y antifungicidas.

Recomendó Clark no cocinar el ajo por mucho tiempo ya que se puede acabar con sus propiedades; es mejor majarlo o picarlo.

En tanto, Beatriz Lasso comentó que el consumo de lácteos como yogur y quesos se da, aunque no en forma importante. Más bien se consumen con frecuencia los lácteos derivados de la leche de cabra y oveja, que resultan más bajos en grasa.

Con respecto al alcohol — plantea Lasso refiriéndose al informe— el vino tinto es parte esencial de dicha dieta, ya que se consume con casi todas las comidas. La piel de las uvas está cargada de antioxidantes que aumentan el colesterol bueno o HDL.

“Lamentablemente el consumo de vino en Panamá es poco”, comentó la doctora.

Las regiones mediterráneas investigadas han sido poco influenciadas por la alimentación moderna y su tecnología, por lo tanto, se consumen pocos alimentos procesados, altos en grasas y azúcares.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
Facebook
%d bloggers like this: