Arrepiéntase de estos pecados / Le tengo el remedio – Salud – Vida


Nulo más propicio que estos días de refrigerio o semivacaciones para hacer un acto de contrición sincero sobre la forma como enfrentamos el bienestar de nuestro cuerpo y la vitalidad en genérico. Es claro que todos somos responsables de aquello que se flama prevención y frente a lo cual muchas veces hacemos caso omiso de todas las recomendaciones orientadas en este sentido. Pero más que para echarse atrás, la época es una buena oportunidad para aliviar los pecados poco saludables que todos cometemos, algunos de ellos textualmente mortales. Sin penitencia, aquí van algunas sugerencias.

No fume. Si usted es de los que todavía piensa que el cigarrillo le deja poco bueno, tenga presente que cualquier cantidad que consuma lo llevará de guisa directa a la homicidio. Así que evite hacerlo delante de terceros o en espacios cerrados, porque con esto se está condenando usted y de paso a todo el mundo.

Muévase. Al igual que el cigarrillo, el sedentarismo deja víctimas que en el mundo se cuentan por millones. Treinta ó 40 minutos diarios de ejercicios son el mejor y más ganga seguro para prolongar la vida. Hágalo de acuerdo con su capacidad.

Cero bebidas azucaradas. La ciencia ha demostrado los peligros del azúcar colaborador en la víveres. Las calorías que estos líquidos le entregan al cuerpo son llamadas libres o vacías porque en su mayoría no se utilizan como energía, y el cuerpo termina acumulándolas en forma de obesidad que muy difícilmente se elimina. Piense en esto sobre todo en niños y en adultos con peligro.

Conozca su tensión. Entender las cifras de tensión arterial es tan importante como conocer el número de la cédula. Mantenerla interiormente de los niveles normales es una medida salvadora, poliedro que la tensión arterial elevada es un perverso silencioso con el que muchos conviven sin darse cuenta.

Duerma. Si usted como adulto duerme menos de siete horas, está poniendo en peligro toda su vitalidad. No hay ninguna excusa para privarse de este arbitrio que previene contra males cardiovasculares, metabólicos y el bajo rendimiento.

Coma perfectamente. Verduras y frutas en cinco porciones diarias es lo recomendable. Si está consumiendo menos de esas cantidades, está atentando contra el buen funcionamiento de su organismo. Claro, debe incluso pensar en una dieta con proteínas de stop valía biológico (carne, pollo, pescados), cereales, legumbres, carbohidratos de incorporación digestibilidad y un porcentaje minúsculo de obesidad, todo repartido en cinco comidas al día.

Agua. Dos litros de líquidos al día en forma de agua (sopa, jugos sin azúcar) son lo mandado, cualquier otra cantidad favorece el desequilibrio de este insumo animoso para el organismo.

Por postrero, bájele al estrés. Dele a las cosas su verdadera dimensión. Rodéese de personas amables. Ríase más. Tiro tiempo para descansar y divertirse. Comparta con los suyos. Por nulo del mundo se automedique. Visite al dentista por lo menos una vez al año, y al médico, cada vez que lo necesite. Y por encima de todo tenga presente que si está sano y experimenta bienestar y tranquilidad, eso se proyectará en su entorno.

CARLOS F. FERNÁNDEZ
Asesor médico de EL TIEMPO



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