Alemania renovó sus bríos y anuncia cambios


La selección alemana está lejos de la perfección, pero sabe pelear, y esta virtud es esencial para ganar una Copa del Mundo. El triunfo sobre Suecia podría convertirse en la base de los campeones defensores en su misión en Rusia, una cita deportiva que unió a los jugadores después de un comienzo desastroso.

Alemania reencontró el rumbo con una victoria en tiempo agregado por conducto de Toni Kroos ante Suecia, y ahora necesita culminar la obra ante Corea del Sur y evitar quedar eliminada en la primera ronda del Mundial por primera ocasión desde 1938. México, con seis puntos, encabeza un grupo F repleto de posibilidades, pero Alemania controla nuevamente su destino. Clasificará en caso de derrotar por al menos dos goles a Corea del Sur el miércoles en la Arena Kazán.

“Ahora todo gira en torno a vencer a Corea del Sur”, dijo Kroos al exhortar a sus compañeros a evitar la euforia y la emoción de los alemanes tras la victoria con Suecia. A pesar de la transformación, existen deficiencias que debe atender el técnico alemán Joachim Löw antes del último partido. Julian Draxler y Thomas Mueller no inquietaron a Suecia en ataque, y la dupla de Jerome Boateng y Antonio Ruediger estuvo titubeante en el tenso partido que afectó a Alemania.

Sin embargo, su improbable triunfo incrementó la confianza de sus jugadores antes de su tercer enfrentamiento con Corea del Sur, número 57 en la clasificación. Alemania ganó sus dos duelos previos en 1994 y 2002. “Superamos las adversidades. Podría ser nuestro momento de transformación”, afirmó Mueller.

La remontada alemana le dio un colchón a Löw, quien fue criticado por ser demasiado conservador y depender de la vieja guardia. Löw realizó cuatro cambios que rindieron frutos ante Suecia, incluyendo enviar a la banca a Mesut Ozil y Sami Khedira para darle espacio a Marco Reus, Jonas Hector, Sebastian Rudy y Ruediger.

Aunque Alemania continuó mostrándose vulnerable a los contragolpes, los cambios le permitieron un mayor balance en un equipo que luchó para sobreponerse a la expulsión de Boateng a ocho minutos del final.

Rudy sufrió una fractura en la nariz, mientras que Boateng está suspendido para el duelo de hoy. Löw está obligado a realizar más cambios. Pero cuenta con mucha profundidad en el banquillo, un lujo en este certamen.

El defensa central Mats Hummels podría volver tras ausentarse del encuentro previo con una lesión en el cuello, y aliarse con Ruediger para apuntalar la zaga.

Hace siete décadas Alemania se impuso un antirécord

En Francia 1938 el equipo alemán quedó eliminado en la  primera ronda mundialista.

Desde entonces cambió su estándar de  competitividad y se conviritó en la selección que más finales ha jugado en la historia de los mundiales.



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